IMAGENES DE BOGOTA.
domingo, 5 de abril de 2015
BOGOTÁ
Los Muiscas o Chibchas, fue el pueblo indígena que habitó el
altiplano cundiboyacense y el sur del departamento de Santander, desde el siglo
VI a.C.. La lengua original de este pueblo fue e muyskkubun, de la familia lingüística chibcha, lengua
muerta, pues el 16 de abril de 1770, mediante Real Cédula, el rey Cralos III de
España prohibió el uso de lenguas indígenas en sus dominios.
En la época prehispánica, los muiscas cultivaban maíz, papa,
quinua y algodón, entre otros productos agrícolas. Eran excelentes orfebres,
una muestra de su extraordinaria creatividad es la BALSA MUISCA, que representa
una de las grandes ceremonias que dieron origen a la leyenda de EL DORADO, en
la cual el Zipa, máximo jerarca, quien se bañaba en oro y arrojaba piezas de
oro al fondo de la laguna sagrada de Guatavita. Igual, practicaban el trueque
de mantas, sal, cerámicas, y esmeraldas
con los pueblos vecinos.
Rendían culto a dioses asociados con el cosmos y la
naturaleza. Sus principales dioses fueron la Luna a la que llamaron “Bachué” al
que dedicaron un santuario en el actual municipio de Chía. Su otro dios era el
sol llamado “Bochica” o “Xué” a quien se le atribuye la ruptura de la montaña
que permitió desbordar las aguas que inundaban la Sabana de Bogotá y dio origen
al Salto de Tequendama.
Cuando llegaron los españoles, tres gobernantes
independientes reinaban sobre los muiscas: el zipa, el zaque y el jefe de
Iraca, quien tenía un carácter sacerdotal como sucesor de Bochica, el
civilizador.
Gonzalo Jiménez de Quezada partió de Santa Marta el 6 de
abril de 1536, a la cabeza de 500 infantes, entre ellos Gonzalo Suárez Rendón,
fundador de la ciudad de Tunja, y con 80 caballos, con el fin de explorar las
montañas de las riberas del río Magdalena y en busca de esta leyenda. Después
de un año llegaron los conquistadores a tierras habitadas por el pueblo muisca.
Solamente 166 hombres y los 80 caballos habían coronado la cumbre de los Andes
Colombianos; el resto de la expedición había perecido a causa de las
enfermedades.
El 5 de abril llegaron a Chía, y acamparon en los cerros de
Suba, desde donde vieron numerosos bohíos y columnas de humo. Aquella sabana que
divisaron desde Suba fue llamada por Quesada el Valle de los Alcázares. Existen
tres momentos en la fundación de Santafé de Bogotá. El primero sucedió cuando
se creó el primer asentamiento español en la región de Bacatá, cerca del Chorro
de Quevedo, que posteriormente se llamó Pueblo Viejo, entonces conocido como
Teusaquillo.
El 6 de agosto de 1538, Jiménez de Quesada realizó la
ceremonia de fundación de la nueva ciudad, con el nombre de Santafé y el lugar
donde se desarrollaría la ciudad, proceso que se desarrolló en la Plaza de las
Yerbas, actual parque Santander, con la construcción de una iglesia y al
rededor de ella, doce chozas en conmemoración a los doce apóstoles.
Dicha fundación se ratifica el 27 de abril de 1539 por la
corona Española en un acto solemne en presencia de los conquistadores Sebastián
de Belarcazar y Nicolás de Federmán y la primera misa oficiada por el sacerdote
Fray Domingo de las Casas en lo que hoy es la Plaza de Bolívar.
El choque primero y la fusión después de las dos culturas;
la española y la indígena, dieron origen a mestizaje racial y cultural, que es
una de las características de la ciudad de Bogotá.
Por Real Cédula del rey Carlos I de España se elevó a
Santafé a la categoría de ciudad el 27 de julio de 1540. En 1548 el rey otorgó
las armas y divisas para los estandartes, banderas, sellos y el escudo. El 7 de
abril de 1550 se estableció la Real Audiencia y la Silla Arzobispal con
potestades que le dieron a la ciudad el rango de capital, en donde se
centralizarían poderes administrativos, judiciales, políticos y eclesiásticos
para el territorio del Nuevo Reino de Granada. El 27 de agosto de 1565 le fue
otorgado a Santafé el título de muy noble y muy leal.
Alrededor de este poblado, se fue desarrollando la ciudad y
lo que hoy es el BARRIO LA CANDELARIA se convierte en el sector mas
representativo de la Bogotá colonial. Al caminar por sus estrechas calles,
observar sus casonas y sus iglesias, se puede apreciar el estilo español de los
siglos XVI, XVII y XVIII, que nos recuerdan su glorioso pasado.
Luego vino la Independencia de Colombia el 20 de julio de
1810 y con la República, la ciudad de Bogotá se fue transformando poco a poco;
copiando otros estilos arquitectónicos y mezclándose con el original, hasta
llegar a la Bogotá de hoy.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)